Nos guiñamos el ojo y nos dimos por enterados que nunca nos soltaremos del Corazón, Mi Corazón de Melón. El no verte, el no saber de ti, hace que el mundo, mi mundo, se empequeñezca. Las aves dejan de volar por increíble que parezca, los ríos dejan de correr, El astro Sol se esconde. La Luna, bueno La Luna deja de ser de queso, que hasta los ratones paran de construir cohetes para hacer esos viajes intergalácticos nada más y nada menos que para devorarla. El tiempo sin ti es como la flor pausada de Octubre en una frase Dominguera. El tiempo sin ti es como la lluvia sin flores, sin ríos, es como el mar sin olas o como un cielo sin estrellas, sin esas nubes de algodón de todos sabores y colores que solíamos colorear con nuestro dedo índice, esculpiéndolas en el viento para siempre. El tiempo sin ti es todas las telenovelas juntas en una misma habitación, peor así, es todos los semáforos en rojo, así de dramático es el tiempo sin ti Mi Cielo. A veces me da por la Dramaturgia, dónde la vida se torna como una representación teatral mal hecha cuando tu yo, no está a mi lado, y estás con otros, esos, aquellos.
Eso si cuando por las mañanas te levantas y te asomas por la ventana y te sonríes lo abrillantas todo, le das vida a todo. El telón se baja y la vida sigue, aquí juntitos nomas, Mi Amor. Que te parece si mejor nos guiñamos el ojo para nunca soltarnos del Corazón, Mi Corazón de Melón.
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